Te doy la bienvenida por visitar mi blog.
En él mostraré mis obras al oleo, y también incluiré artículos sobre pintores y obras que me parecen interesantes y que, de una manera u otra, me han marcado en mi desarrollo artístico.
Me entusiasma el mundo del arte, y de especial manera la pintura.
Espero que pases un rato agradable y que me visites nuevamente.

Rabadán Pintora.

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lunes, 25 de julio de 2016

LA PRIMERA MANCHA AL OLEO


LA PRIMERA CAPA EN LA PINTURA AL OLEO


Hay que resaltar que esta técnica, es la más utilizada, pero no la única. Sirve para trabajar a partir de un lienzo en blanco. Además es una manera de enfrentarnos al blanco del lienzo que tanto miedo nos puede dar, en algunos momentos.

La primera capa de pintura que debemos aplicar a nuestra obra se conoce como la MANCHA. Digamos que supone una vista general de los colores de la obra a pintar. Lo más importante a tener en cuenta en esta etapa es que cubriremos el lienzo con color, acercándonos al color de los objetos, pero no tratando de llegar al color exacto todavía. Esta primera capa busca cubrir el blanco del lienzo y las siguientes capas, que tendrán más óleo, si deberemos poner atención a nuestras mezclas. 

Cuando pintes la primera mancha, no te preocupes por lograr detalles, solo trata de que los elementos que conforman tu tema a pintar sean comprensibles, mantengan su proporción y respeten su forma.

Tres pasos para conseguir que esa mancha nos dé el resultado deseado: 

1.-Esta primera capa se aplica con bastante trementina, se verá como una acuarela, tal como lo ves en la imagen, el color es suave y para que sea más claro solo será más aguado. En esta capa evitaremos mezclar blanco en la mezcla de colores, ya que no queremos apagar los colores desde esta primera capa. Podemos utilizar una paleta con pocos colores, suaves pero evitar el blanco y el negro.







2.-No nos preocuparemos en los detalles, esta capa no suele cubrir el dibujo. Ya que el óleo es bastante transparente y dejará que veamos el dibujo que hemos realizado, así podremos corregirlo si fuese necesario.

3.-Lo más importante: debemos poner atención al volumen, haremos mezcla de colores para las sombras, así como para el color local del objeto, pero las luces las podremos obtener limpiando con un trapo el color del lienzo y dejando la transparencia del lienzo en blanco, así como se ve en la imagen.










Tras esta etapa debemos dejar secar completamente la pintura por 2 o 3 días, es lo recomendable. En mi caso, utilizo mucha trementina con lo que el secado es muy rápido y en 30 min. ya puedo seguir pintando.

Tras la mancha, viene el semiempaste, será con oleo más grueso utilizando como disolvente la trementina y aceite de linaza en igual proporción. Esta capa cubrirá más, podemos utilizar el blanco y trataremos de acercarnos al color del modelo lo más posible.



La calidad del primer manchado, va a depender de la experiencia que tengas pintando. Los artistas más experimentados logran un primer manchado con formas y volúmenes de muy buena calidad.

Seguramente si te estás iniciando en la pintura al óleo tus primeros manchados no serán tan fieles al tema original. No te preocupes, con la práctica vas a ir mejorando, hasta que logres los resultados deseados.


Espero te sea útil esta información, y te sirva en tu próxima sesión de pintura al óleo.

miércoles, 18 de marzo de 2015

10 artistas clásicos que hay que conocer


10 maestros de la pintura y la escultura entre los siglos XIII y XVII imprescindibles en la historia del arte por ser artistas punteros en su época, con un estilo inconfundible, populares e influyentes:



1. Giotto, 1267-1337

Giotto di Bondone, pintor, escultor y arquitecto italiano del Trecento.

Considerado precursor de la evolución que desencadenó el Renacimiento al romper los conceptos medievales de la Baja Edad Media y las limitaciones del arte bizantino. Giotto es el iniciador del espacio tridimensional en la pintura europea.

Obra clave: Serie de frescos de la Capilla de los Scrovegni.




Estatua de Giotto (1845) por Giovanni Dupré. Galería Uffizi, Florencia, Italia. © Frieda




Serie de frescos de la Capilla de los Scrovegni. 1304-1306



2. Jan Van Eyck, h. 1395-1441.

Pintor flamenco del Gótico tardío.

Figura destacada en la transición del Gótico internacional hasta la escuela flamenca. Fundador del retrato occidental como tema. También se le conoce como el “padre de la pintura al óleo” por el desarrollo de su técnica realista y llena de detalles.

Obra clave: Retrato del matrimonio Arnolfini.


Retrato de hombre con turbante (1433), por Jan van Eyck. Óleo sobre tabla, 26 x 19 cm. Galería Nacional de Londres, Reino Unido. Posible autorretrato. Galería Nacional de Londres.



Retrato del matrimonio Arnolfini. Año 1434. Gótico Flamenco.


Llama la atención el realismo óptico basado en la minuciosidad microscópica y en una magistral captación de la luz y la perspectiva, la quietud y, sobre todo, el orgullo por el bienestar material que han logrado, y por sus pequeñas posesiones: la lámpara, los muebles finamente tallados, la ropa… Éste es un aspecto muy llamativo en esta obra; ya que aparecen infinidad de objetos sin motivo aparente. Pero, gracias, precisamente, a estos pequeños objetos, propios de una sociedad que vive en la opulencia se logró desvelar el significado de este cuadro que es una alegoría del matrimonio y de la maternidad..

El Retrato del Matrimonio Arnolfini es, sin duda, una obra maestra del arte de los primitivos flamencos. Según la propia firma del autor, fue pintada en 1434. Formó parte de la colección real española, pero fue robada por el ejército francés durante la Guerra de la Independencia Española. En 1842 la National Gallery de Londres la adquirió por 730 libras.

Van Eyck representa la boda de Arnolfini, un próspero banquero italiano establecido en Brujas hacia 1421. Pero lo más significativo es que da fe de la revolución que estaba viviendo el arte flamenco, paralela a las innovaciones italianas.

El cuadro, lleno de simbolismo, actúa en varios planos:

· como retrato de dos importantes miembros de la sociedad ejecutado por el más eminente artista local

· como testigo de su boda

· como sumario de las obligaciones que entrañaba el matrimonio a mediados del siglo XV.

· Como ilusión, como engaño, como promesa, como exorcismo, en resumen, como un misterio.

Van Eyck hace además gala de su suprema destreza como pintor y maestro de las últimas técnicas (en especial la pintura al óleo), por la que alcanzó renombre en toda Europa.



3. El Bosco, h. 1450-1516.

Pintor flamenco difícil de catalogar por su estilo tan personal y diferente al resto de artistas contemporáneos.

Se anticipa al surrealismo con un universo de imaginería onírica. Muy influyente en Pieter Brueghel el Viejo que copiará las bases de su estilo en varios cuadros y en los expresionistas y surrealistas del siglo XX.

Obra clave: El jardín de las delicias.


El jardín de las delicias. 1500- 1505. Renacimiento.


Retrato de Hieronymus Bosch, El Bosco (h. 1550), atribuido a Jacques Le Boucq. Carboncillo y sanguina sobre papel, 41 x 28 cms. Biblioteca Municipal de Arras, Francia. Biblioteca Municipal de Arras, Francia.



4. Leonardo da Vinci, 1452–1519.

Pintor, escultor, dibujante, arquitecto, ingeniero, filósofo, inventor... Genio de múltiples talentos, visionario y arquetipo del hombre del Renacimiento.

Aunque su obra pictórica es escasa, su fama es tal que sus cuadros y pinturas murales se encuentran entre los más copiados y parodiados de la historia.

Obra clave: La última cena


Autorretrato de Leonardo da Vinci (h.1510-1515). Dibujo con sanguina sobre papel, 33 x 21 cms. Biblioteca Real de Turín, Italia. Biblioteca Reale di Torino. Biblioteca Real de Turín, Italia.

La última cena. 1495-1497. Renacimiento. Temple y oleo sobre yeso.




5. Miguel Ángel, 1475-1564.

Miguel Ángel Buonarroti

Escultor, pintor y arquitecto italiano del Renacimiento.

Otro ejemplo de artista renacentista que triunfa en varias disciplinas, admira el arte clásico y pone en práctica en su obra sus conocimientos y estudios sobre el cuerpo humano. Tal fue la fama de su trabajo en su época que fue conocido como ‘il Divino’.

Obra clave: David.



Retrato de Miguel Angel (h. 1535), Jacopino del Conte. Óleo sobre lienzo. Casa Buonarroti, Florencia, Italia. Casa Buonarroti, Florencia, Italia.



David. 1501-1504. Escultura.


El David es una escultura de mármol blanco de 5,17 metros de altura y 5572 kilogramos , realizada por Miguel Ángel Buonarroti entre 1501 y 1504 por encargo de la Opera del Duomo de la Catedral de Santa María del Fiore de Florencia. La escultura representa al rey David bíblico en el momento previo a enfrentarse con Goliat, y fue acogida como un símbolo de la República de Florencia frente a la hegemonía de sus derrocados dirigentes, los Médici, y la amenaza de los estados adyacentes, especialmente los Estados Pontificios.

El David es una de las obras maestras del Renacimiento según la mayoría de los historiadores, y una de las esculturas más famosas del mundo. Actualmente se encuentra expuesta en la Galería de la Academia de Florencia, aunque hasta 1873 estuvo ubicada en la Plaza de la Señoría de la capital toscana; desde entonces en su lugar se erige una copia de la obra a tamaño real realizada también en mármol.



6. Durero, 1471-1528.

Alberto Durero, pintor, dibujante, grabador y teórico del arte del Renacimiento alemán.

Una inspiración para otras figuras europeas debido a la difusión que tuvieron sus grabados. Importante influencia de sus autorretratos dramáticos.

Obra clave: Melancolía I.


Autorretrato (1500) de Alberto Durero. Óleo sobre lienzo, 67.1 x 48.7 cms. Pinacoteca Antigua de Múnich, Alemania. Pinacoteca Antigua de Múnich, Alemania.

Melancolía I. 1514. Grabado. Estilo Renacimiento.


Melancolía I es uno de los tres grabados del famoso pintor del Renacimiento alemán Alberto Durero, que junto con El caballero, la Muerte y el Diablo y San Jerónimo en su gabinete, compone las Estampas Maestras. Es considerada la obra más misteriosa de Durero y se caracteriza, como muchas de sus obras, por su iconografía compleja y su simbolismo. Es una composición alegórica que ha suscitado diversas interpretaciones. Mide 24 cm de alto y 18.8 cm de ancho.


7. El Greco, 1541-1614.

Doménikos Theotokópoulos, El Greco, pintor manierista de finales del Renacimiento.

Alcanzó un estilo muy personal en sus obras maduras dibujando figuras muy alargadas y fantasmales. Considerado en su tiempo como un pintor excéntrico y marginal, desde mediados del siglo XVIII es reconocido como uno de los más grandes pintores occidentales.

Obra clave: El entierro del Conde de Orgaz.


Autorretrato (h. 1595), El Greco. Óleo sobre lienzo, 59 x 46 cms. Museo Metropolitano de Arte, Nueva York, Estados Unidos. Museo Metropolitano de Arte, Nueva York, Estados Unidos.


El entierro del Conde de Orgaz. 1587. Manierismo.

Óleo sobre lienzo. 4,80 x 3,60 m. Traducción de la firma: “Dominico Theotocopuli, 1578” (fecha de nacimiento del hijo del Greco, no del inicio de la obra).

Algunos autores la han definido como “no sólo es la obra cumbre de El Greco, sino la obra maestra de toda la pintura”.

El Greco lo pinta en plena madurez artística. Tiene rigor arquitectónico y una unidad extraordinaria a pesar de los dos partes en las que está dividido. En esta obra están presentes todos los elementos del lenguaje manierista del pintor: figuras alargadas, cuerpos vigorosos, escorzos inverosímiles, colores brillantes y ácidos, uso arbitrario de luces y sombras para marcar las distancias entre los diferentes planos, etc.

Cuando el Greco se instala en Toledo, alcanza esa madurez pictórica que arrastra de su paso por Italia y los talleres de los mejores pintores de la época. Es entonces cuando el Greco apunta nuevas formas donde los cuerpos se distorsionan, se llenan de arrebato místico: las posturas, las miradas,...

Que el Greco pintase una serie de personajes reales contemporáneos suyos supone el primer retrato colectivo de la historia del arte español. Y hay quien ha visto en la composición completa del cuadro una composición clásica: los caballeros, verticales en la tierra, serían las columnas de un pórtico; sobre ellos, un frontón triangular que quedaría conformado por las nubes que convergen en el vértice del Padre.


8. Bernini, 1598-1680.

Gian Lorenzo Bernini, escultor, arquitecto y pintor italiano del Barroco.

Virtuoso de la escultura. Crea composiciones que capturan el momento culminante del drama y la expresión de los personajes. Domina el claroscuro y el efecto de materialidad.

Obra clave: Éxtasis de Santa Teresa.


Autorretrato (h. 1623), Bernini. Óleo sobre lienzo, 38 x 30 cms. Galería Borghese, Roma, Italia. Galería Borghese, Roma, Italia.

Éxtasis de Santa Teresa. 1647-1651. Grupo escultórico en Mármol. Estilo barroco.



9. Velázquez, 1599-1660.

Diego Velázquez, pintor español del Barroco.

En su madurez pinta ‘alla prima’, de manera rápida y espontanea pero precisa, combinando pinceladas de colores muy diluidos con toques de pigmento en los detalles. Muy influyente en la pintura de Manet y los impresionistas su simplificación y rapidez de ejecución.

Obra clave: Las Meninas.




Autorretrato (h. 1640), Diego Velázquez. Óleo sobre lienzo, 45 x 38 cms. Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, España. Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, España.


Las Meninas. 1656. Estilo Barroco.

Las meninas, como se conoce el cuadro desde el siglo XIX, o La familia de Felipe IV según se describe en el inventario de 1734, se considera la obra maestra del pintor del siglo de oro español Diego Velázquez. Acabado en 1656 según Antonio Palomino, fecha unánimemente aceptada por la crítica, corresponde al último periodo estilístico del artista, el de plena madurez. Las meninas suponen la culminación de su estilo pictórico en un proceso continuado de simplificación de su técnica, primando el realismo visual sobre los efectos del dibujo. Velázquez en su evolución artística entendió que para plasmar con exactitud cualquier forma solo se precisaban unas determinadas pinceladas. La simplicidad fue su objetivo en su época de madurez y en Las meninas es donde mejor consiguió reflejar estos logros.



En Las meninas destaca su equilibrada composición, su orden. La mitad inferior del lienzo está llena de personajes en dinamismo contenido mientras que la mitad superior está imbuida en una progresiva penumbra de quietud. Los cuadros colgados de las paredes, el espejo, la puerta abierta del fondo son una sucesión de formas rectangulares que forman un contrapunto a los sutiles juegos de color que ocasionan las actitudes y movimientos de los personajes.


10. Rembrandt, 1606-1669.

Pintor y grabador holandés del Barroco.

Célebre incluso en el campo de la fotografía actual por la llamada iluminación Rembrandt que caracteriza muchos de sus retratos. Su pincelada evoluciona de suave e ilusionista a tosca con una calidad táctil que representa las cualidades del objeto.

Obra clave: La ronda de noche.


Autorretrato (1659), Rembrandt. Óleo sobre lienzo, 64 x 66 cms. Galería Nacional de Arte, Washington D.C., Estados Unidos. Galería Nacional de Arte, Washington D.C., Estados Unidos.

La ronda de noche. 1642. Estilo Barroco.

La ronda de noche o La ronda nocturna (en neerlandés: De Nachtwacht) es el nombre por el que se conoce comúnmente una de las más famosas obras maestras del pintor neerlandés Rembrandt, pintada entre 1640 y 1642. Este cuadro es una de la joyas de la exposición permanente del Rijksmuseum de Ámsterdam, pinacoteca especializada en arte neerlandés.

domingo, 22 de febrero de 2015

Leonardo Da Vinci

La pintura es poesía muda. La poesía pintura ciega.

Leonardo Da Vinc
i (1452-1519)

¿Qué puedo decir de Leonardo Da Vinci ?, un genio en todas sus facetas adelantado a su época y en cuanto a su obra que perdura, siempre que la miro, me acaba sorprendiendo un poco más. Es mi pintor más admirado, por ello le dedico este primer artículo y como primera imagen elijo la obra de "la Belle Ferronière" , que es la que más me gusta.


La Belle Ferronière. 1496
Prototipo absoluto del hombre humanista del Renacimiento, Leonardo da Vinci ejerció de pintor, escultor, ingeniero, músico, geómetra, teórico…un visionario cuya realidad no fue marco adecuado para el desarrollo completo de su capacidad, siendo quizá ese el motivo por el que su figura ha llegado a la actualidad envuelta en un halo de misterio.

Pero hagamos un breve repaso de la historia: Leonardo da Vinci nació en las afueras de Florencia, en Vinci, el 15 de Abril de 1.452. Vivió durante el apogeo del renacimiento italiano, una era marcada por grandes logros artísticos y científicos y por una búsqueda universal de conocimiento. Renaissance es el termino en francés para el renacimiento y se vió a sí mismo como el nuevo nacimiento de los valores que, de alguna forma, se atribuían románticamente al pasado, a la antigua Grecia y a la antigua Roma. Contemplan el millar de años que ha pasado entre Roma y el auge del renacimiento, y quieren traer de nuevo la luz del humanismo con la innovación intelectual y artística. Florencia era más grande que Londres, que a su vez era más grande que París y Roma en la época en la que Leonardo da Vinci vivió allí. Pero mientras que el renacimiento era considerado una era de iluminación, fue también un tiempo fuertemente dominado por la iglesia católica romana. Cuando llegamos al renacimiento, la iglesia regia prácticamente todo, así que todos los artistas, prácticamente todo aquel que supiera leer y escribir, estaba involucrado en el sistema monástico de la iglesia, y por supuesto, éste es el patrón principal de todos los diferentes artistas del renacimiento. Estamos en una época en la que todo está sujeto al escrutinio de la iglesia. Un joven llamado Leonardo da Vinci aceptó uno de sus primeros encargos artísticos. Se trataba de la ilustración de un escudo de madera con una representación del monstruo de la Grecia mítica: Medusa, una Gorgona cuya cabeza estaba llena de serpientes. Leonardo dibujo una Medusa tan terrorífica, que su padre llegó a pensar que estaba viendo serpientes vivas. Cuando los más prominentes artistas de su tiempo pintaban imágenes de la biblia judeo cristiana, Leonardo escogió representar un monstruo de la Grecia mítica.

El hombre de Vitruvio, canon del cuerpo humano.

Da Vinci se esforzó en descubrir la anatomía del cuerpo humano, y tuvo que mantener su trabajo en secreto (sus notas de anatomía humana las escribió codificadas, usando un método conocido como la escritura invertida,que consistía en escribir hacia atrás). A sabiendas que las disecciones que realizaba para el estudio de la anatomía, no solo no eran aceptadas por las Iglesia sino que estaban penadas incluso con la pena de muerte, este genio ejecutaba la escritura invertida en todas sus creaciones.

A lo largo de su vida, como se ha señalado ya, su interés se centrará en materias diversas, pero será a la pintura a la que dedique sus mayores esfuerzos. A pesar de que su obra se puede considerar perteneciente a comienzos del Cinquecento, el espíritu de Leonardo es atemporal, no existiendo límites capaces de encorsetar la definición de su arte.

Sin embargo, sí es posible establecer algunas aportaciones de Leonardo da Vinci al mundo de la pintura concretadas en el valor otorgado a paisajes y atmósferas (que se constituyen en un elemento más de importancia a añadir al conjunto de la obra), la creación de la técnica del esfumato, la simetría clásica de sus composiciones, encuadradas geométricamente, además de un amor por el detalle y la veracidad responsables de la enorme importancia que concederá al conocimiento de la naturaleza y a la preparación previa a la ejecución de la pieza.


A pesar de la multitud de bocetos, análisis e investigaciones que Leonardo llevó a cabo en el terreno de la pintura, o quizá debido a este mismo hecho, lo cierto es que su producción en este campo no es excesiva (a lo cual habría que añadir el número de cuadros de atribución dudosa, debido a que fue un pintor muy imitado). Pocas, pero con categoría de obras maestras de la historia del arte; así podrían definirse sus pinturas, de entre las que cabría señalar tres en concreto: LA VIRGEN DE LAS ROCAS, LA GIOCONDA, Y LA ULTIMA CENA.




La Virgen de las Rocas


La Gioconda.
La importancia que Leonardo concede al modelado, la composición y la luz escénica se puede apreciar en la Virgen de las Rocas, cuyos personajes aparecen envueltos por ese aire de misterio tan característico de la Gioconda. La gradación de la luz y el uso del difuminado posibilitan esa imprecisión en los contornos (que alejan ya el estilo de la nitidez quattrocentista previa), esa atmósfera de neblina propia del esfumato, la técnica pictórica creada por Leonardo y que puede apreciarse en otras obras, como la ya mencionada Mona Lisa o La Gioconda . Obra famosa desde el momento de su creación, que se convirtió en modelo de retrato y casi nadie escaparía a su influjo en el mundo de la pintura. La mítica Gioconda ha inspirado infinidad de libros y leyendas, y hasta una ópera; pero poco se sabe de su vida. Ni siquiera se conoce quién encargó el cuadro, que Leonardo se llevó consigo a Francia, donde lo vendió al rey Francisco I por cuatro mil piezas de oro. Perfeccionando su propio hallazgo del esfumato, llevándolo a una concreción casi milagrosa, Leonardo logró plasmar un gesto entre lo fugaz y lo perenne: la «enigmática sonrisa» de la Gioconda es uno de los capítulos más admirados, comentados e imitados de la historia del arte y su misterio sigue aún hoy fascinando. Existe la leyenda de que Leonardo promovía ese gesto en su modelo haciendo sonar laúdes mientras ella posaba; el cuadro, que ha atravesado no pocas vicisitudes, ha sido considerado como cumbre y resumen del talento y la «ciencia pictórica» de su autor.

Recientemente se ha restaurado la copia de la Gioconda alojada en el Museo del Prado (España) y un equipo de investigadores de la Universidad de Bamberg (Alemania) al compararla con la Gioconda que adorna las paredes del Museo de Louvre (Francia) a través de la técnica de la esterografía (técnica utilizada para representar objetos tridimensionales en un plano por medio de sus proyecciones) han descubierto un secreto muy bien guardado de la famosa pintura de Leonardo da Vinci:  que  ambos cuadros son las dos mitades de una misma imagen 3D, pero cada una de ellas mostrando una perspectiva distinta de la mujer protagonista.

Sin embargo, el descubrimiento no acaba aquí. Hasta ahora, se pensaba que el paisaje de ambas pinturas era una campiña del norte de Italia. Ahora, los investigadores han revelado que el fondo de ambos cuadros es falso, un fondo probablemente colocado en el estudio de da Vinci.


Las conclusiones de este estudio, que serán publicadas en la revista Leonardo, ejemplifican que “los fondos de las obras son estadísticamente iguales en relación a la forma, aunque el fondo del cuadro del Museo del Prado es una versión con un zoom del 10%, en comparación con el fondo de la obra del Louvre, lo que se puede deber a la distancia en que Da Vinci y su discípulo, quien se supone pintó la obra que se exhibe en España, estaban sentados respecto del fondo falso cuando pintaron los cuadros”, afirma Claus-Christian Carbon, coautor del estudio.


Izquierda: La Gioconda del Louvre.   Dcha: La Gioconda del Museo del Prado

En lo que respecta a su famosa y deteriorada Última Cena, dicho fresco es destacable por el empleo de la iluminación y la composición que realiza, pero principalmente por la profundidad y diversidad de sentimientos y actitudes que Leonardo consigue registrar en cada uno de los personajes, conformando de esta manera una verdadera "galería psicológica".


Ultima cena.

No es un fresco tradicional, sino un mural ejecutado al temple y óleo sobre dos capas de preparación de yeso extendidas sobre enlucido, ejecutada entre 1495 y 1497 y  se encuentra en la pared sobre la que se pintó originariamente, en el refectorio del convento dominico de Santa Maria delle Grazie en Milán (Italia) . Mide 460 cm de alto por 880 cm de ancho. Muchos expertos e historiadores del arte, consideran a La Última Cena como una de las mejores obras pictóricas del mundo.


El personaje central es Jesús, a quien Leonardo menciona bajo el nombre de «el Redentor» en sus notas de trabajo. Está en actitud contemplativa y mira hacia abajo y un poco hacia su propia izquierda, con las manos extendidas al frente sobre la mesa, como si ofreciese algo al espectador. Como ésta es la Última Cena en que, según nos enseña el Nuevo Testamento, Jesús instituyó el sacramento del pan y del vino, invitando a sus seguidores a que los coman y beban, diciendo que son su carne y su sangre. Por esta razón sería razonable buscar algún cáliz o copa de vino delante de él. Pero no hay vino delante de Jesús, y apenas unas cantidades simbólicas en toda la mesa. Visto que apenas hay vino, quizá no sea casualidad que tampoco se hayan partido muchos de los panes que vemos sobre la mesa. Ello es particularmente sorprendente cuando el mismo Jesús identificó el pan con su propio cuerpo, que se supone sería partido en el supremo sacrificio.
La figura de Juan no se reclina según indica el relato bíblico, sino que se aparta hacia la derecha de Jesús con exageración. Pero, si se mira en un mayor detalle la figura de Juan, parece claro que lo que se está representando es a una mujer. Toda la figura es sorprendentemente femenina; por más que la pintura sea antigua y esté deteriorada. Pueden verse las manos pequeñas y bien formadas, los rasgos del semblante son finos y armoniosos, se intuyen pechos femeninos, y lleva un collar de oro. La mujer, pues estamos seguros de que lo es, viste además ropas que la señalan como alguien especial. Aparentemente son el reflejo invertido de la indumentaria de Jesús, ya que vemos una túnica azul con manto rojo a un lado, y una túnica roja con manto azul al otro, siempre dentro del mismo estilo.

También Jesús se ve amenazado por un índice rígido que apunta hacia arriba, prácticamente delante de su cara. Pero tanto Jesús como el falso Juan aparecen desentendidos de esos ademanes hostiles, visiblemente sumergidos en los mundos de sus propios pensamientos. Todo indica que se está utilizando un simbolismo secreto, no sólo para advertir de sus respectivos destinos a Jesús y a su compañera femenina, sino también para comunicar a algunos observadores cierta creencia secreta que sería peligroso compartir con la gente de manera más explícita.

A la derecha según el observador vemos un hombre barbudo que habla con el último discípulo de ese lado de la mesa. Está totalmente vuelto de espaldas a Jesús. Generalmente se admite que este personaje, Tadeo o Judas, es un autorretrato de Leonardo. Pero los pintores del Renacimiento nunca pintaron nada por casualidad. Sabemos, además, que Leonardo era muy aficionado a elegir el modelo adecuado para cada discípulo. ¿Por qué se pintaría Leonardo a sí mismo dando la espalda a Jesús?   En fín es una obra con mensajes ocultos y algunos de ellos sin resolver.

Yo añadiría otras dos obras: SAN JUAN BAUTISTA.

San Juan Bautista 1516

San Juan Bautista fue una de las últimas pinturas del autor y, sin duda, una de las más debatidas. Hay mucha polémica sobre el significado de la mano del santo apuntando hacia arriba, y su sonrisa enigmática ha provocado discusiones semejantes a las de la Mona Lisa .Representa a Juan el Bautista en la soledad del desierto.La expresión del rostro, lánguida y ambigua, es típica de las últimas obras de Leonardo. El gesto de señalar al cielo sugiere la importancia de la salvación a través del bautismo que San Juan representa. La obra es a menudo repetida por otros pintores posteriores, especialmente aquellos de las escuelas del renacimiento tardío y el manierismo. La inclusión de un gesto similar al de Juan incrementaría la importancia de una obra con un sentido religioso.


Y finalmente la obra que no puedo dejar de nombrar  es "La dama del armiño" que actualmente se encuentra en el Museo Czartoryski de Cracovia.

La dama del armiño 1489-1490.
«La dama del armiño» es, sin duda, una de las pinturas más famosas de Leonardo Da Vinci. Un estudio de un investigador francés, Pascal Cotte,  acaba de desvelar que, en la primera versión, Leonardo no habría incluido el armiño.
Pascal Cotte ha pasado tres años usando tecnología de iluminación reflectante para examinar la obra de arte y ha llegado a la sorprendente conclusión de que Leonardo pintó un retrato sin el armiño y otras dos versiones diferentes incluyendo el animal.
La pintura representa a Cecilia Gallerani, una joven amante de Ludovico Sforza, duque de Milán, que fue el principal mecenas de Leonardo en los 18 años y que era conocido con el sobrenombre de «el armiño blanco».
Tras el descubrimiento, ya han salido a la luz nuevas teorías acerca de la obra, como que el armiño se introdujo más tarde en la pintura para simbolizar al amante de Gallerani y así agradar a su mecenas o que fue la misma joven la que solicitó al artista añadirlo más tarde para dejar clara su relación con el Duque ante la corte milanesa.
Leonardo es el genio humano más grande que se haya conocido. Tenía una habilidad intelectual muy elevada y una gran creatividad, que utilizaba para llevar a cabo, incluso, muchos inventos. Leonardo era capaz de trabajar en todos los campos, lo que era muy inusual. Fue instruido como pintor y escultor, pero, como he comentado al inicio, se las arreglaba para desenvolverse en geometría, óptica, diseño mecánico, anatomía o geología. Y en cada una de ellas tenía un conocimiento muy profundo. Así que si queremos hablar sobre un genio universal, lo que es una idea muy del renacimiento, entonces Leonardo es la persona. El trabajo de este pintor italiano, que abarca un asombroso rango de disciplinas, todavía influencia la ciencia, la tecnología, la medicina, el arte y muchos otros campos casi medio milenio después de su muerte.


Y hasta aquí un muy breve resumen de la obra de Leonardo Da Vinci. Espero que lo hayáis disfrutado y os invito a seguir navegando por mi blog.


Rabadán Pintora.




















domingo, 25 de enero de 2015

Colores Primarios , secundarios y terciarios.




*Colores Primarios:

En la Teoría Tradicional del Color son los que no se pueden formular a partir de otros colores y son la base de todos los restantes. Son el amarillo, azul y rojo




* Colores Secundarios
Los tonos secundarios se obtienen al mezclar partes iguales de dos primarios.

ROJO + AMARILLO = NARANJA
ROJO + AZUL  = VIOLETA
AZUL + AMARILLO = VERDE 
 
 






* Colores Terciarios
Los tonos terciarios se consiguen al mezclar partes iguales de un tono primario y de un secundario adyacente.


                         


AMARILLO + VERDE = VERDE AMARILLENTO 
VERDE + AZUL = VERDE AZULADO 
AZUL + VIOLETA = VIOLETA AZULADO 
VIOLETA + ROJO = VIOLETA ROJIZO 
ROJO + NARANJA = NARANJA ROJIZO 
NARANJA + AMARILLO = NARANJA AMARILLENTO 


      Los primarios son colores que se consideran absolutos y que no pueden crearse mediante la mezcla de otros colores. Sin embargo, mezclar los primarios en diversas combinaciones crea un número infinito de colores.




El denominado círculo cromático nos sirve para observar la organización básica y la interrelación de los colores.

           



También lo podemos emplear como forma para hacer la selección de color que nos parezca adecuada a nuestro diseño.





        Dentro encontramos el negro, que se produce gracias a la mezcla de todos.

Rabadán Pintora




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